Crónica de una “Jornada Venenxsa” en el CCEMx

Crónica de una “Jornada Venenxsa” en el CCEMx

Por Frida Torres.

Nos dimos cuenta de que una niña pequeña era súper fan de la Drag Queen que participó en las charlas: Marte Rex. Cuando Marte bajó del escenario se sentó dispuesta a escuchar la siguiente plática, y la niña, junto con su mamá por supuesto, se acercó a pedirle una foto. Me derritió el corazón, no sé cómo hay gente que asocia tanto la identidad de género con el sexo. La perversión está en sus cabezas.

Se realizó la Jornada Venenxsa en el CCEMx y hubo de todo; música, amigxs, música, literatura, música, baile, música y Fourloko´s (y qué buena combinación, eh). Aunque honestamente debo decir que le faltó perreo… o quizá me fui temprano. Aún así nos la pasamos muy bien. Casi los y las mismas que llegaron a los talleres y pláticas fueron los y las mismas que se quedaron a la música, así que fue un poco íntimo y lo mejor es que fue entrada libre.

Las actividades iniciaron temprano, a las 2 de la tarde. Desde esa hora y hasta las 8 p.m se llevaron a cabo los talleres y charlas con temas muy interesantes. Primero una especie de mesa redonda que llevaba por nombre “Lo urbano no es sinónimo de marginal”; después, un taller sobre el uso de Native Instruments; una plática acerca de la vida nocturna en la Ciudad de México a través de textos y otra referente al draggin’, finalizando con una reflexión sobre los “putos de barrio”. Una muy buena propuesta para sacudirnos estereotipos y moralidades clasistas, que lo importante aquí es hacernos conscientes de estas actitudes y deconstruirnos. Es posible que muchas veces ni siquiera nos demos cuenta de que, por ejemplo, un meme que parece tan inofensivo puede ser un reflejo de lo que, por lo menos, aspiramos; ser ‘conocedores’ de la música o de cualquier otro arte, pero claro, menospreciando lo que no nos gusta o no entendemos, diciendo que es de pobres, mugrosos o marginales, como si se fuera todo eso por elección (porque al final, estamos inmersos en esta cultura-suciedad).

Una introducción voladora de cabezas para tomarnos bien en serio lo que venía, por fin: música. Bienñeros arrancó la jornada, calentó motores. Luego calentamos garganta con una degustación de Fourloko en unos minivasitos rojos “de la peda”, con Makenna ya poniéndonos más recios. Desafortunadamente nos teníamos que ir antes de que cerraran el metro (no le digan a mi mamá), pero nos imaginamos cómo habrá acabado todo (Fourloko gratis).

Si fueron, saben de lo que hablo y si no, esperen la siguiente edición de la Jornada Venenxsa.

Share this post